Damian Almua tiene 34 años, es de Quilmes – Provincia de Buenos Aires. Dejó su trabajo en una famosa cervecería de la zona, “colgó” su titulo de licenciado en comercio exterior en el año 2016 y se embarcó en un viaje al Sudeste Asiático para intentar hacer de la fotografía su medio de vida. En sus primeros pasos por Tailandia comenzó a bucear, lo cual lo enloqueció y según sus propias palabras “conoció un mundo nuevo sin igual”, del cual quería formar parte. Es así que consiguió su licencia internacional de buceo que le dio la posibilidad de trabajar tomando fotos bajo el agua. Allí su sueño comenzó a hacerse realidad. Actualmente se encuentra en Koh Lipe.
Koh Lipe es una pequeña isla en el mar de Andamán, ubicada a 70 kilómetros de la costa suroeste de Tailandia, cerca de la frontera con Malasia. Forma parte del Parque Nacional Marino Tarutao. Esta isla cuenta con playas como la playa de Pattaya, más urbanizada, y las “Puesta de sol” (Hat Pramong) y “Salida del sol” (Hat Chao Ley), más apartadas. Es posible recorrer la isla a pie en poco más de una hora.
El Enviador: ¿Cómo fue que comenzaron la iniciativa de limpiar las playas en Koh Lipe?
Damián: Como amantes del mar, la iniciativa de limpiar surge siempre. Pero En koh Lipe la basura es particular, porque las corrientes de mar abierto traen basura de todas partes del mundo. Nos levantamos una mañana y la playa paradisíaca en la que vivimos estaba cubierta de basura, comenzamos a escribir en grupos donde conectamos con gente de la isla y nos pusimos a juntar todo lo que podíamos. No fue suficiente, la marea estaba subiendo, por lo que teníamos que volver para cuando la marea bajase de nuevo. Encontramos desde pelotas de basquet, escobas, encendedores, ojotas, tapitas, botellas, lo que te imagines!
El Enviador: ¿Qué fue lo peor que se encontraron entre los residuos que recogían?
Damián: Había quedado en la playa un manojo enorme de redes de pesca. Uno de los locales consiguió un cuchillo y empezó a cortar para que sea mas fácil meterlo en bolsas. En ese momento grita: Tao Tao! (Tortuga, en Tailandés), nos acercamos corriendo y en el camino hacia allí pensé lo peor, por que no estaba preparado para ver una tortuga muerta atrapada en redes de pesca. Por suerte al llegar, respiraba y se movía, estaba agonizando un poco. Con todo el cuidado del mundo empezamos a cortar las redes que la tenían atrapada. Estaba un poquito lastimada pero la pudimos devolver al mar. Lo más triste es que a 30 metros encontramos otra en las mismas condiciones, y rápidamente la liberamos. En 6 meses viviendo en la playa de Pattaya Beach, nunca había visto tortugas y en una tarde muy triste vi dos en las peores condiciones que podía haber imaginado. Felizmente pudieron volver al mar, pero quien sabe cuanto tardarán en volver a quedar atrapadas, lamentablemente sabemos que puede ocurrir pronto.

El Enviador: ¿Tenes pensado seguir viajando? ¿Crees que podes llevar esta consigna a otros lugares?
Damián: Claro que sí. Cada playa que pisamos tratamos de llevarnos toda la basura que podemos. A raíz de darle visibilidad a esta historia, me contactó una ONG que se llama “Salty Warriors”, donde dan apoyo a proyectos relacionados con el cuidado del medio ambiente. Nos hemos puesto manos a la obra y formar parte de un grupo de gente que cree que el cambio en la conciencia de la gente y el cuidado del medio ambiente es posible. Por eso darle la mayor visibilidad a todas estos pequeños actos hace que la gente tome conciencia del verdadero problema que tenemos.
No es mi basura, pero es mi planeta
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas en caso de no reducir mundialmente nuestro consumo de plásticos, para el año 2050 habrá mas plásticos que peces en los mares. Es importante informarnos y concientizar sobre el cuidado del medio ambiente en general, y sobre nuestras costumbres en playas y mares. Para mayor información, pueden ingresar a la página web de Salty Warriors o visitar sus redes.

